Bach, Schumann, Albéniz, Stravinsky

 

Y este fue como una cura después de la matanza de Kissin.

Las nuevas generaciones vienen pisando fuerte y esta chica pone el listón muy muy alto. Definitivamente una de las figuras que dominarán los escenarios durante las próximas décadas.

El concierto fue impresionante, con un programa muy interesante y defendido de una forma impecable, con criterio, creatividad, sensibilidad y energía. Mis dieces. Me quito el sombrero.

Bach, Ligeti, Schubert

Al principio pareció que el concierto prometía, pero fue desmotivante conforme llegaba a su fin. El Bach fue interesante y excitante, pero el sonido ya no me convencía. En el Ligeti empezó el festival de percusión, que culminó con el segundo movimiento del Schubert. Toda una reliquia hecha añicos con un martillo en forma de piano.

Liszt y Schumann.

Aunque a veces se tome unas licencias que no son de mi agrado particularmente, es cierto que Volodos va más allá de la partitura con el sonido y el fraseo. A veces se monta en la luna con el rubato, pero con un pedal tan sumamente controlado, consigue que siga escuchando.

Mendelshonn, Schubert, Ravel, Say.

Un concierto que disfruté y del que aprendí mucho. Unos pianistas sin duda a la par de virtuosos, con un espectáculo para agradar a la mayoría de públicos.

Por otro lado hubiera preferido escucharlos con los ojos cerrados, pues tenían ciertos manierismos y aspavientos que parecía que se estuvieran oliendo las orejas